[Times]
Manifestantes se echan a la calle contra la ministra feminista que impulsa una nueva ley para facilitar el aborto a jóvenes de 16 años
Estos son tiempos tormentosos para Bibiana Aido, la ministra española de igualdad, que es conocida por los amigos y admiradores como “Bibi” a secas.
A los 32 años, es la miembro más joven del gabinete y, como pionera de una ley que facilita el aborto a las adolescentes, se ha convertido en una figura odiada por los conservadores que han organizado protestas en el exterior de su casa cerca de Cádiz.
Un grupo contra el aborto conocido como Bebe Aído – un juego de palabras con su apodo y la palabra bebé – ha estado distribuyendo fetos de plástico para movilizar la oposición a la reforma que daría a las de 16 años de edad el derecho de abortar sin consentimiento paterno. El grupo pide el apoyo de la Reina Sofía, aunque el protocolo la prohibe hacer comentarios públicos.
Aído, una feminista radical, ha alimentado la polémica sugiriendo que el aborto no era un problema mayor que el agrandamiento de pechos. Un feto, dijo, era “una cosa viva, claramente, pero no podemos hablar de un ser humano porque no tiene base científica”.
Animados por más de 500.000 españoles que tomaron las calles de Madrid el pasado fin de semana como protesta, los obispos del país han pedido al gobierno que rectifique y han amenazado a los parlamentarios que apoyen la nueva ley con la excomunión.
Su pulso cuenta con el apoyo del Vaticano: un nuevo nuncio papal ha sido enviado para remplazar a una figura moderada acusada de ser demasiado cercana a José Luis Rodríguez Zapatero, el primer ministro socialista. Fue fotografiado compartiendo un bol de sopa con el líder.
Zapatero, que se ha descrito a si mismo como un “feminista”, no muestra ningún gesto de retirada. Bajo su administración, España ha legalizado el matrimonio homosexual, ha introducido los divorcios rápidos y endurecido las penas contra los maltratadores de mujeres. La ley declararía el aborto un derecho de la mujer. El debate está programado para que empiece en el Parlamento el próximo mes.
Ambos lados están enfadados. Pilar Bardem, madre de Javier Bardem, el actor español más conocido, fue vista discutiendo con manifestantes contra el aborto que amenazaban con interrumpir lo que ellos llamaban una “fiesta de la muerte” a bordo de un barco holandés que atracó en Valencia ofreciendo abortos gratis en aguas internacionales.
Bajo las leyes española, los abortos están permitidos solo si el embarazo pone en peligro la salud mental o física de la madre o en casos de violación o si hay malformación fetal. El aspecto más controvertido de la nueva ley es una clausula de confidencialidad para las adolescentes.
Líderes de la oposición del Partido Popular han preguntado por qué una chica que no puede legalmente comprar alcohol puede abortar sin el conocimiento de los padres. “La incoherencia es apabullante,” escribióSandra Moneo, una parlamentaria conservadora. “Ningún padre o madre puede entender la idea de que una menor vaya a través del trauma del aborto sin el consejo, apoyo y opinión de sus padres.” Los socialistas se indignaron cuando Antonio Cañizares, un cardenal español que tiene una posición clave en el Vaticano, sugería que el aborto era peor que el abuso sexual a niños.
Zapatero, de 49 años, fue preguntado si su hija, al cumplir los 16, abortara sin contárselo. Él dijo que prefería que se lo dijera y que eran los padres los que tenían que infundir ese tipo de confianza en los hijos. “Pero al final, la decisión es de la persona que decide si interrumpir voluntariamente su embarazo,” dijo.
Carmen Montón, una diputada socialista, dijo que la propuesta de ley estaba diseñada para ayudar a los padres con familias en problemas que necesitan abortar y no pueden contárselo a las familias. “No estamos legislando para familias modelo con fantásticas relaciones entre padres e hijos,” dijo. “Estamos legislando para toda la sociedad.”
Incluso algunos en el lado de Zapatero se oponen al movimiento. José Bono, una figura socialista de primer nivel y devoto católico, ha sido sorprendido en una acalorada discusión privada con Aído en los pasillos del Parlamento.
Según una encuesta reciente, el 71% de los españoles se oponen a la reforma del aborto pero Zapatero, que también sacó adelante legislación para acabar con la violencia conyugal y violación, parece determinado.
Josefina Elias, una encuestador, dijo que el error de Zapatero era haber evitado un debate público más organizado. Sostiene que la ley había sido presentada con la delicadeza de “un elefante en una cacharrería”. Uno de los antiguos asistentes de Zapatero lo decía aún más rotundamente: “Ese chico no tiene ni idea,” dijo.
[Artículo original escrito por Matthew Campbell y Graham Keeley]
