[The Telegraph]
La violencia estalló en una concentración de extrema derecha que presenció Nick Griffin en el fin de semana del aniversario de la muerte del dictador fascista Francisco Franco.
El parlamentario y líder del Partido Nacional Británico era un invitado de excepción a la reunión convocada por el partido de extrema derecha español Democracia Nacional en un hotel céntrico de Madrid el sábado.
La policía española detuvo a 28 personas cuando una pelea entre jóvenes miembros del grupo rival de extrema derecha Movimiento Patriótico Socialista después de que les fuera prohibido el acceso al evento.
La policía estaba en alerta máxima en la capital el sábado ya que una manifestación tuvo lugar en las calles para conmemorar la muerte del General Franco, que murió el 20 de noviembre de 1975.
Varios cientos de seguidores del régimen se reunieron en la Calle Génova, lugar de nacimiento de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange, antes de coger los autobuses al Valle de los Caídos, donde tanto él como Franco están enterrados.
Este año, por primera vez desde la muerte del dictador, que gobernó el país con mano de hierro durante 36 años, no hubo misa en el mausoleo en las colinas al oeste de Madrid para conmemorar su muerte.
Los fascistas españoles se reunen tradicionalmente en la inmensa basílica, que necesitó de 19 para ser construida con trabajos forzados de prisioneros republicanos, para homenajear al dictador el sábado siguiente a la fecha de su muerte.
Pero las manifestaciones políticas han sido prohibidas en el monumento desde la Ley de Memoria Histórica de 2007, impulsada por el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero en un intento de reconocer a las víctimas republicanas de la Guerra Civil y la dictadura.
Un portavoz del BNP confirmó que Griffin había asistido a la concentración en Madrid.
“Puede que haya hecho una visita privada a las tumba de Franco en su viaje a España,” dijo un portavoz.
En junio el BNP logró dos escaños en el Parlamento Europeo. Griffin ha anunciado planes para presentarse contra la Laborista Margaret Hodge en Barking, al este de Londres en las próximas elecciones generales.
