Cataluña vota sobre la independencia de España

[BBC]

Este fin de semana, 700.000 personas en Cataluña están convocadas a votar en el primer referéndum de la historia en la región sobre la independencia de España.


Organizado por activistas y voluntarios, el voto no es vinculante de manera oficial pero está teniendo lugar en un momento de tensas relaciones con Madrid. Los defensores esperan que sea el primer paso hacia una votación oficial por un estado independiente.

En la Cataluña nacionalista profunda, los defensores han estado solicitando apoyos para la votación. En la ciudad medieval de Vic, cientos de residentes ya han usado una urna en un tienda de campaña en una esquina de la plaza principal.

Muchos dicen que la autonomía que Cataluña ya tiene no es suficiente, y están votando “Si” a la independencia. “Cada vez más gente piensa que no hay sitio en la casa española, por lo que necesitamos una casa propia,” dice el organizador Alfons López Tema.

“[Los españoles] no nos quieren, no nos aman, no nos dan lo que queremos. Por lo que lo mejor es votar y decidir.”


“Subversivo”


Al menos 170 ciudades y pueblos catalanes tienen urnas, atendidas por miles de voluntarios.

Vic ha defendido tradicionalmente la independencia pero el voto será una primera indicación de si las opiniones aquí se están expandiendo.

El referéndum ha sido el tema de debate diario en la radio local.
Hablar catalán en el aire estaba prohibido durante la dictadura del General Franco. Hoy, es una lengua oficial, usado en escuelas y gobiernos y la propia Cataluña cuenta con una amplia autonomía.

Pero hace tres años, la gente a lo largo y ancho de Cataluña votó por más. Aprobaron un nuevo estatuto – la ley que establece la relación entre Cataluña y el Estado español – que definía a esta parte del este de España como una nación distinta.

Dio más jurisdicción a las autoridades locales y lo que muchos creen que es un reparto más justo de los ingresos recibidos. Para la mayoría moderada de Cataluña eso era suficiente.

La ley fue aprobada por referéndum, promulgada por los parlamentos catalán y español y firmada por el rey. Pero el principal partido de la oposición española está recurriendo el estatuto en el Tribunal Constitucional y muchos catalanes temen que artículos claves de la ley serán derogados.

“La gente está desilusionada por lo que ha pasado. Están hartos. Eso es por lo que muchos están involucrados en la organización de esta votación,” explica el presentador de Radio Vic Joan Turro durante un descanso en la agenda. “La gente aquí en Cataluña siempre ha querido la independencia. Queremos está votación para demostrar que no solo somos nosotros ahora.”

Mucha gente en Cataluña dice que se siente diferente del resto de España, con su propio idioma, cultura e historia. El referéndum del domingo probará como ese sentimiento se traduce en apoyo para un estado independiente.


Ayuda económica


Pero las frustraciones sobre la relación con Madrid son tanto sobre dinero como identitariasCon alrededor de 7 millones de habitantes, Cataluña es un próspero lugar. Las adoquinadas calles de la medieval Vic están llenas de boutiques y seductoras delicatessens – la industria y la agricultura son pujantes aquí.

Pero muchos se quejan de que un gran parte de la riqueza se escapa subsidiando a partes más pobres de España y que la devolución de la inversión desde Madrid es mínima. Un artículo clave del nuevo estatuto ajustaba la balanza pero el sistema mejorado no ha sido implementado aún.

Un granjero de cerdos me dijo que el creía que romper con España ayudaría a la economía local. “Si sumas todo, apoyamos al resto de España y ellos no nos apoyan,” dijo, aunque mucha gente no podía nombrar nada específico en lo que Cataluña ha perdido.


Identidad nacional


El gobierno catalán está de acuerdo en que la balanza de pagos con Madrid era profundamente injusta. Pero el Ministro de Finanzas Antoni Castells dice que el nuevo estatuto corrige eso, añadiendo más de 2.000 millones de euros al presupuesto local este año. Se­ñaló que sólo uno de cada cinco catalanes expresa apoyo por la independencia.

Aún así, dice, la lucha sobre el estatuto ha frustrado a muchos y dejado un “fuerte sentimiento de decepción”. Para el ministro, lo que hay que mirar en el referéndum no oficial del fin de semana es la participación.

“Si es alta, supone un incremento en el número de personas que piensa que la relación entre Cataluña y España debería ser reconsiderada, que demasiadas cosas no están yendo por el buen camino y que muchas personas piensan que España no está respetando nuestro autogobierno y nuestra identidad nacional,” explica el Sr. Castells.

Los catalanes están ciertamente apasionados por su identidad. De vuelta en un bar lleno de humo de Vic, la mayoría de los jóvenes que estaban viendo un partido de fútbol del Barcelona en la televisión se habían enrollado en banderas roja y amarillas de Cataluña. Las canciones en catalán eran una mezcla de insultos a España y su propio himno nacional. Hay un mapa de Cataluña en el muro, con el resto de España borrado.

La mayoría de los votantes de esta ciudad dirán claramente “Si” a la independencia. Lo que será interesante de ver es cuantos catalanes moderados comparten ahora su pasión.

[Artículo original escrito por Sarah Rainsford ]

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